¡Mama, me ha robado mi caramelo!
Como niños. Triste, muy triste. Arsenio Escolar reflexionaba en su blog sobre como un concurso que podía dar a conocer los blogs al resto de la población se ha convertido en una competición sin reglas para conseguir el premio en metálico. No sé si el error es el de ofrecer un premio en metálico, el de crear este tipo de votaciones cerradas solo a participantes o simplemente que en nuestra blogosfera hay mucho tramposo.
El caso es que en la segunda edición del concurso de blogs de 20 Minutos (al que no me apunté porque después de ver la primer edición me pareció poco seria) parece que los concursantes están intercambiando el voto con otros concursantes de manera que va a ganar quien sepa spammear más, y no el mejor blog hispano (que es lo que se busca en el concurso). Desde fuera, creo que es preocupante que un grupo de gente, teoricamente adulta y madura, haga trampas para conseguir un premio. Creo que hay que acabar con el mito del “Hecha la ley, hecha la trampa”, hay que entender el significado de estos concursos y que si empezamos a hacer el cafre antes de hora, vamos a hundir a un medio que puede llegar muy lejos si lo tratamos bien.
La blogosfera no merece tramposos, pero éstos están en todos los sitios. La blogosfera merece gente que crea en lo que dice, en lo que hace, y actúe de manera consecuente y siguiendo las reglas del juego. No creo que ganemos nada entre todos actuando como niños pequeños por un simple juego, vamos a poner un poco de racionalidad al tema, y dejar que gane el mejor, el que se merece ganar.
¡Vivan los blogs!
Add A Comment