No vendáis al mago, por favor
Siempre intento no tocar mucho el tema del fútbol porque me daría para escribir, escribir y no escribir sobre nada más pero hoy creo que es necesario hablar sobre Ronaldinho. Como todos habréis leído en los medios, Ronaldinho no está fino, le falta gracia, magia, fútbol. Ronaldinho pasa por sus peores momentos como jugador del Barça en un momento en el que al que está mal se lo cambia porque en la banqueta hay oferta para todos los gustos. Estos últimos días se ha barajado la posibilidad de una venta al Chealsea esta navidad, y aquí es donde el socio debería empezarse a preocupar y levantar la voz.
Ronaldinho le ha dado al Barça una Champions y dos ligas, le ha devuelto al público una ilusión perdida en los años negros de Saviola, Riquelme y sus amigos, ha conseguido poner al club en la lista de los mejores de Europa y ahora nos lo queremos vender como si nada. Soy de los que creo que un jugador que está mal no debería jugar, pero hay una distancia abismal entre que no juegue y que lo vendan. El socio debería levantar la voz y pedir otra oportunidad para el que posiblemente es uno de los dos mejores jugadores del mundo (su amigo Leo casi está a su nivel), y esperar si el jugador reacciona y vuelve a ser el de antes. Hoy leía en el Público (gran periódico, por cierto, ya hablaré el próximo día de esto..) que en el Barça se comenta que no volverá a ser el de antes. Decían lo mismo de Ronaldo y hizo grandes cosas en el Madrid, vendimos a Saviola y arrasó en Sevilla, a Riquelme y consiguió hacer del Villareal un semifinalista de la Champions…
Entiendo el enfado del aficionado, yo tampoco estoy contento con el juego que está haciendo Ronaldinho, pero este chaval tiene algo diferente y esperemos que este algo le haga renacer y volver a ponernos los pelos de punta con un balón en los pies. Si Oliver y Benji eran magos del balón, Ronaldinho es el tercero, un genio como pocos hay en el mundo cuando tiene una pelota en los pies, y una fuente de alegría cuando está en buena forma. Queremos que vuelva, no que se vaya.
¡Viva Ronaldinho!