El valor de la juventud
Vivimos en un siglo en que las ideas de la sociedad sobre la juventud son contradictorias. Por una parte tenemos al sector optimista, sector que piensa que la juventud es la base de las próximas generaciones y que hay que tratarla bien. Sector que piensa que somos los únicos con frescura mental suficiente para dar giros necesarios en este siglo XXI, sector que piensa que somos los únicos con suficiente adaptabilidad para sobrevivir sin problemas a la velocidad de nuestro mundo. Pero a la vez vivimos en un mundo en el que los jóvenes somos maltratados, un mundo lleno de mileuristas con una y dos carreras, un mundo en el que el término juventud y delicuencia van de la mano, un mundo en el que el modelo de joven es aquel sin ideas ni ganas de nada.
Por esto se critica al presidente cuando pone a una ministra joven, por esto la media de edad de las posiciones de poder es realmente altísima y también porque los poderosos creen esto nos encontramos con un pez que se muerde la cola. Creo que es necesaria una reindicación (cívica, sin mecheros ni violencia) para la dignidad de la juventud. Lo hacían de alguna manera los manifestantes de la plataforma “No vas a tener casa en tu puta vida” que en algo más parecido a una fiesta que una manifestación dejaban claro que también tenemos derechos.
Internet puede ser una base para demostrar que existe una juventud fuerte y con ganas, un medio que permite a todo el mundo tener una ventana abierta al mundo con bastante facilidad, y a la vez (esperemos que por mucho tiempo), un medio de todos… Con acciones simples, escritos, contribuciones (la Wikipedia es un buen lugar para demotrar el potencial de la juventud), ayudas…será fácil dejar claro al mundo que no somos solo un grupo de vagos tirados en el sofá.
¡Viva la juventud!